¡Dios mío, algo no surrealista ni tétrico aquí! ¡Cuerpo a tierra!
Y una leche. El blog es mío y me lo follo cuando quiero. Además, ¿qué hay más nihilista que no ser nihilista cuando me pasa por las narices?
A lo que iba, que divago.
Estoy hasta los cojones de la cultura de la estulticia, la mediocridad, y las medianías. Idos todos a tomar por culo, que seguro que os gusta.
"Lo normal" no es bueno, la gente no es toda igual y, además, yo soy mejor que vosotros. Ea. Y aunque no lo fuera, me da lo mismo.
¿Qué es eso de que todos somos iguales? ¿Por qué tiene nadie que avergonzarse de ser mejor que la media, sobre todo intelectualmente?
Partamos de la base de que las etiquetas "bueno" y "malo", sobran. Hay gente más fuerte, y gente más débil. Hay gente más guapa, y gente más fea. Y hay gente más inteligente y gente más tonta.
Y ya vale de que el listo tenga que hacerse pasar por tonto para que no se le acuse de creído. Me parecerá bien cuando el guapo salga con una bolsa de basura en la cabeza. Hasta entonces, o follamos todos, o la puta al río.
Ojo, no hablo del que va presumiendo, que eso me parece igual de patético en un listo, un guapo, un rico, o Dios Cristo Redivivo. Nadie es mejor que otro, pero eso no quiera decir que tengamos que ser todos unos medianías insulsos.
Y por qué viene esto, os preguntaréis. Veréis. Hay un periódico gratuito (no sé ahora si es el "Qué", el "20 minutos", o alguno de estos del estilo) que vendía como punto a su favor que era el periódico en el que "cualquiera podía escribir", y ponían unos anuncios donde se veía -más bien oía, eran anuncios de radio, creo- a un conductor de autobús, a "tu vecina", etc... redactando las noticias.
Y una mierda. Si quisiera saber lo que opina un conductor de autobús, se lo preguntaría. Y con mi vecina no hablo porque es una lerda, gracias. Yo quiero saber lo que opina gente más capacitada que yo. No tengo miedo a reconocerme inferior, tengo la suficiente autoestima como para saber que no soy el más listo, ni el más fuerte, ni el más guapo, y no sentirme de menos por ello.
Quiero que me hable de política internacional un experto en política internacional, no el jodido frutero de la esquina. Quiero aprender. No quiero que me intenten hacer sentir bien enrasando todo por abajo. "Venga, para que el tontito no se sienta mal, vamos a ponernos todos a su nivel". Y para que la gente no se dé cuenta de lo estúpida, superficial e intrascendente que es su vida, vamos a menospreciar a quien tiene un poco más que ofrecer.
No a la estulticia.
Y ni Bu Ji, ni pollas.
jueves, agosto 28, 2008
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